
Palabras de domingo 1/2026
Escribir los domingos se ha convertido en un ejercicio terapéutico que me ayuda a organizar mi universo interior justo en ese borde que se crea entre la semana que termina y la que inicia.
Este año inició lleno de cambios silenciosos y estruendosos.
Los primeros, esos que se dan en las pequeñas cosas, decisiones simples y cotidianas que hacen que se transforme tu interior desde el día a día. Un no al plan de siempre, un si al silencio elegido… pequeñas aventuras personales.
Los segundos, llegaron con la muerte volando en el cielo de mi ciudad para avivar odios y desencuentros.
Entre unos y otros también aparecen experiencias maravillosas que vuelven a conectar con lo posible, con la mirada sin juicio y el abrazo que da escuchar a las plantas cantar.
Complejidades de la vida, dolores infinitos como amores sanadores.
Palabras colgadas en la pared
ilusiones tejidas
mentes maestras
maestras mentes
cuerpos dibujando ilusiones
palabras que tejen flores
y soles.
La mar tan cerca-lejana
Amores tejidos con lana, madera y muchas ganas
Un lugar destino que marca
Recuerdos a los que sólo llegamos sonriendo
Agradecimientos y espejos
Así fue este maravilloso encuentro
Instructoras de Gimnasia Cerebral
Terriblemente locas,
felices y apasionadas,
porque creemos con el alma
que sólo el amor nos salva.
Desde el 3 de enero mi mente, mi cuerpo y mi ser entero ha vivido momentos de desesperación, miedo, desilusión y decepción.
La herida que lleva mi pueblo dentro y fuera de nuestra amada Venezuela, es la que se nos metió en el corazón y nos dejó minusválidos de mirada y encuentro. Nos creímos que el único discurso válido era el nuestro, quisimos convertirnos en los portadores de una sola verdad y ahora nos dañamos tanto o más que esas mismas bombas que marcaron el inicio de una era que parece arrastrarnos a la época de la barbarie de la fuerza y el poder del mas fuerte.
Nos dejamos de mirar a los ojos, nos dejamos de abrazar y cambiamos el amor por la anulación…
Nos ha costado mucho dolor, no de un bando u otro, dolor profundo de TODOS los venezolanos.
Hoy quiero agradecer a la vida por cada mirada recibida que me da fuerzas para seguir ofreciendo la mía. No quiero ser de ningún bando, yo sólo soy y deseo no volver a olvidarlo nunca más.
Poeta Saraí
(el poema lleva oculto el nombre de una gran maestra de vida a la que agradezco mucho más de lo que se imagina 😊).
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